IESA potencia su voluntariado a través de la "acción con propósito"
IESA potencia su voluntariado a través de la "acción con propósito"
El encuentro contó con la participación del presidente del Dividendo Voluntario para la Comunidad y representantes del Programa de Voluntarios de las Naciones Unidas (UNV), la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) y la Fundación Telefónica Movistar.
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El encuentro celebrado el 28 de julio de 2026, reunió a más de 100 voluntarios entre empleados y profesores, estudiantes, emprendedores y egresados, quienes después de manifestar su interés de sumarse al voluntariado, participaron de manera presencial y virtual en una sesión de activación y compromiso, destinada a confirmar el nuevo enfoque.
Esta iniciativa es retomada por el IESA con el fin de movilizar el talento, la experiencia, el tiempo, las redes y la solidaridad de la comunidad en favor del bienestar colectivo. El programa queda anclado en la sostenibilidad institucional, pero toma en consideración el terremoto en Venezuela como una prioridad inicial y un llamado urgente a la acción.
La apertura de la actividad estuvo a cargo del profesor Edwin Ojeda, coordinador del Centro de Sostenibilidad y Liderazgo Responsable, y de Miranda Vallerugo, gerente de Proyectos Especiales, quienes definieron el programa como una "plataforma para la acción", conscientes de que el IESA puede aportar conocimiento, gestión, organización, redes, tiempo, logística y liderazgo responsable.
Ojeda hizo un llamado crítico a trascender la teoría académica: el liderazgo responsable no puede limitarse a "enseñar y aprender", sino que debe validarse en el terreno, utilizando el voluntariado como su brazo ejecutor más potente.
El valor estratégico del paso a la acción
Para el IESA, este nuevo enfoque, cuyo núcleo no es la tragedia, sino el liderazgo responsable en acción, institucionaliza el servicio como un aporte, haciendo que la organización deje de ser un observador académico para convertirse en un actor social activo y resiliente.
Radiografía de la solidaridad en el Voluntariado IESA — Miranda Vallerugo y Edwin Ojeda
El diseño de un programa de impacto escalable requiere comprender profundamente el capital humano disponible. La organización logró en su primera convocatoria más de 130 inscritos iniciales, demostrando cómo la comunidad IESA ha respondido con una base heterogénea y altamente calificada.
| Segmento de la Comunidad IESA | Porcentaje de Participación |
|---|---|
| Colaboradores administrativos | 35.6% |
| Estudiantes | 34.8% |
| Egresados | 17.4% |
| Profesores | 9.0% |
| Comunidad IESA / Bendetec | 3.0% |
El análisis de intereses detectó prioridades claras: Apoyo a la infancia (41.7%), Alianzas con el Dividendo Voluntario (31.8%) y la reactivación de los Proyectos Comunitarios en San Bernardino (12.1%). Este último punto posee un peso institucional histórico, pues se trata de retomar una iniciativa de hace 15 años (Proyecto San Bernardino) que integraba a la comunidad mediante clases y eventos culturales.
La disposición de un 36% de voluntarios para servicios de mentorías y charlas técnicas, frente a un 50% orientado al apoyo operativo, permite al IESA diversificar su opciones de intervención voluntaria. Esta mezcla garantiza que la institución pueda atender tanto la logística de emergencia (centros de acopio) como el fortalecimiento estructural de organizaciones sociales a través de la transferencia de conocimiento especializado. Si el potencial humano es el motor de esta iniciativa, la visión estratégica será su volante.
El voluntariado como estrategia de acción social — Ramón Ostos
Ramón Ostos, presidente del Dividendo Voluntario para la Comunidad (DVC), presentó la hoja de ruta para transformar la solidaridad espontánea en capital social sostenible. Ostos vinculó el voluntariado directamente con la cátedra de Liderazgo Responsable, introduciendo el concepto de Social Accountability (Rendición de Cuentas Social) como pilar de la ciudadanía corporativa.
Para consolidar un programa exitoso, Ostos propuso cinco elementos:
- Formar: Inducción técnica en liderazgo y comunicación.
- Generar experiencias con propósito: Integrar al voluntario en la toma de decisiones.
- Construir alianzas: Fomentar la colaboración Academia-Empresa-Sociedad Civil.
- Medir para mejorar: Cuantificar horas e impacto para garantizar transparencia.
- Valorar y reconocer: Fortalecer la cultura de servicio.
Un punto crítico de su intervención fue la defensa del voluntariado en horario laboral. Realizar estas acciones durante la jornada de trabajo representa la prueba definitiva de compromiso organizacional para ir más allá de la filantropía de fin de semana.
El poder del voluntariado — Daniela Hernández
Daniela Hernández (Programa de Voluntarios de la ONU) destacó que el voluntariado es un eje transversal en la preparación, respuesta y recuperación. En el contexto venezolano, el compromiso es profundamente local: de los 126 voluntarios de la ONU en el país, 123 son nacionales, con un 55% de participación femenina y una edad promedio de 34 años.
Hernández detalló el uso de tecnología e inteligencia artificial para la gestión de escombros tras el sismo del 24 de junio, optimizando las estimaciones mediante imágenes satelitales. No obstante, realizó un análisis de brechas fundamental: Venezuela carece de una organización similar a SENACED (México), un modelo mixto que coordina eficientemente la ayuda del sector privado con la sociedad civil durante desastres.
Impacto en la resiliencia local
Para Hernández, invertir en voluntariado nacional es invertir en resiliencia comunitaria. Los voluntarios locales actúan como puentes que garantizan que las capacidades técnicas permanezcan en el territorio, asegurando una recuperación temprana que no dependa perpetuamente de la asistencia internacional.
Voluntariado en acción — Inés Sandra Machado
Inés Sandra Machado, Head of Asuntos Corporativos y de Fundación Telefónica Movistar, presentó la "Marea Azul" como ejemplo de alineación de propósitos. Bajo su visión, el voluntariado no es caridad, sino una estrategia de gestión de talento con métricas de negocio claras:
- 91% de orgullo de pertenencia.
- 87% de retención de talento vinculado directamente a la existencia de programas sociales.
El análisis demuestra que el voluntario es un colaborador más comprometido y productivo. Además, resaltó cómo la digitalización (voluntariado online) y las alianzas multiempresariales permiten que el impacto sea resiliente incluso ante restricciones de movilidad, fortaleciendo el clima organizacional y la reputación institucional.
La ética de la "Acción sin daño" — Gabriela Bello y Paula González
Gabriela Bello y Paula González, representantes de OCHA, enfatizaron que la buena intención no basta y puede ser peligrosa. Bajo la máxima de que "las personas no son evidencia del voluntariado", lanzaron una advertencia contundente sobre la exposición en redes sociales: "Tú no querrías hacerte viral en el peor día de tu vida".
A través de dinámicas interactivas con los asistentes, establecieron pautas basadas en los principios de humanidad, independencia, imparcialidad y neutralidad, destacando decisiones críticas:
- Escucha vs. suposición: Citando el ejemplo de comunidades indígenas en Amazonas, explicaron que entregar arroz fue un error técnico, ya que por cultura y creencias consumen mañoco (yuca). La ayuda no se impone; el voluntario se adapta a la necesidad real.
- Seguridad y dignidad: Un ejemplo técnico de "daño" es ubicar baños en campamentos a distancias excesivas o en zonas sin iluminación, lo cual expone a mujeres y niños a riesgos de violencia y protección.
- Evitar la revictimización: No forzar a las personas a repetir sus traumas por curiosidad mientras se les brinda asistencia.
- No crear falsas expectativas: Prometer sólo lo que la logística puede garantizar.
Marco operativo del Programa de Voluntariado IESA — Miranda Vallerugo
Miranda Vallerugo presentó formalmente los pilares operativos y las líneas estratégicas del programa durante la sesión de activación, destacando que el voluntariado es una plataforma permanente diseñada para movilizar la solidaridad de la comunidad IESA de manera organizada y sostenible.
1. Sostenibilidad frente a la coyuntura
Si bien el reciente terremoto fue el impulso definitivo para el relanzamiento, la visión del programa trasciende la emergencia. La gerente de Proyectos Especiales del IESA aclaró que el objetivo es mantener el programa anclado en la sostenibilidad institucional, garantizando una respuesta solidaria constante y no limitada a eventos puntuales.
2. Modelo de "Liderazgo responsable en acción"
El programa se fundamenta en tres pilares esenciales:
- Servicio solidario: Responder a necesidades específicas con respeto, cuidado y pertinencia.
- Fortalecimiento de capacidades: Utilizar las capacidades académicas, operativas y humanas de la institución para acompañar a personas y comunidades.
- Acción colectiva con aliados: Articular esfuerzos con empresas, egresados y otras organizaciones para multiplicar el impacto social.
3. Líneas de acción estratégicas
Para organizar el talento de los voluntarios, se established seis rutas permanentes de trabajo:
- Emergencias, recuperación y resiliencia.
- Educación, inclusión y oportunidades.
- Emprendimiento, empleabilidad y desarrollo productivo.
- Fortalecimiento de organizaciones sociales.
- Sostenibilidad ambiental y cultura institucional.
- Comunidad IESA en acción.
4. Prioridades para 2026 y cierre
Con una base inicial de más de 130 inscritos, las prioridades inmediatas incluyen la inducción de los voluntarios, la realización de jornadas solidarias entre agosto y septiembre, y la creación de una mesa de alianzas para conectar con necesidades verificadas en el terreno.
Asimismo, Vallerugo extendió una invitación a integrarse al Comité de Voluntariado IESA, el cual contará con una estructura operativa para coordinar a los líderes y aliados de la iniciativa.
Transformar el compromiso en impacto real
El cierre del encuentro reflejó un consenso claro sobre la necesidad de profesionalizar la solidaridad. Participantes como Ibrahim y Romi resaltaron, vía Zoom, que el valor de esta iniciativa reside en su enfoque estructurado y en su ruta de aprendizaje, alejándose del protagonismo individual para priorizar el bienestar colectivo.
El Programa de Voluntariado IESA — Acción con Propósito se consolida como el vehículo para transformar el conocimiento académico en impacto social tangible, a través de alianzas estratégicas.